Espacios para la
diversidad

Hacer visible la realidad GLBT en los nombres de las calles de nuestros pueblos y ciudades

Los nombres de los espacios públicos (calles, plazas, paseos, avenidas, etc.) de pueblos y ciudades vienen determinados por la historia propia de cada localidad y, en parte, por la que es común al territorio más amplio en el que se ubican. Hay nombres tradicionales, cuyo origen se pierde -y a veces también su significado- en el pasado más remoto; otros son más recientes y transparentes, ligados al crecimiento y al ensanche de los cascos urbanos. Estos últimos, en muchos casos, suelen tener un doble valor: Designan una parte concreta de una ciudad o pueblo y, a la vez, se refieren a una realidad que nada tiene que ver con ese tramo urbano al que dan nombre. Cuando una corporación municipal debe nombrar una plaza de nueva creación en un barrio, si elige el nombre de un poeta, por ejemplo, no sólo está designando a la plaza en cuestión, sino homenajeando al poeta cuyo nombre llevará la plaza. De ahí que muchos de los nombres de la toponimia urbana tengan un valor político y social incuestionable. En general, a la hora de "bautizar" los nuevos espacios urbanos, se buscan nombres relacionados con los valores, los hechos o las personas que son tenidos por más relevantes por el conjunto social. Sin embargo, la diversidad de los callejeros de nuestros pueblos y ciudades no suele mostrar nunca la realidad GLBT, que de esta manera se ve injustamente relegada y silenciada.

Xente Gai Astur -XEGA-, con esta web, pretende aportar propuestas concretas para romper este silencio, cuyo origen casi siempre se basa en la homofobia, una lacra social que es necesario erradicar. Son cuatro los nombres que proponemos en las páginas siguientes y, aunque se podrían elegir otros muchos, creemos que son de los más importantes que se relacionan con la realidad de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales. Magnus Hirschfeld, a pesar de las dificultades que pueda ofrecer su nombre a la fonética castellana, es un personaje pionero en la lucha por los derechos del colectivo GLBT; el Triángulo rosa es el recuerdo de una barbarie -la nazi- que no debe tener nunca más cabida en nuestra sociedad y constituye su recuerdo un homenaje de solidaridad con los deportados que los tuvieron que llevar en sus trajes de presos; Stonewall y la fecha del 28 de junio son el origen de una época nueva para lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, de esperanza y avances legales y de normalización social.

Cuando cualquiera de estos nombres pueda estar designando un espacio público de cualquiera de nuestros pueblos o ciudades, se habrá dado un importante paso en la lucha por el respeto a la diferencia, en la consecución de la diversidad y en la profundización de los valores democráticos.

Asturias, mayo de 2005

IntroducciónMagnus Hirschfeld y los triángulos rosas
Stonewall y el 28 de junio de 1969Recortes de prensaCréditos
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